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Observación #3. Esta
observación entra claramente desde un inicio con la
revelación del Eterno al mundo. Si la Torah no fuese
la palabra del Eterno, entonces ya no queda una base
sólida para creer en nadie más; mucho menos en
Jesús, que fue un hombre nacido de mujer! Igualmente,
si la revelación del Eterno no fuese verdadera,
TAMPOCO la de Jesús lo sería ya que todos los
escritos Evangélicos buscan apoyo de la escritura
citando las escrituras que contienen la primera y verdadera
revelación de D-os a la humanidad.
Observación #4.
Esta observación sí parece ser
claramente la única que satisface todos los
conflictos anteriores. Si Jesús es falso entonces las
siguientes implicaciones son absolutamente válidas y
aún si recordamos la referencia de Proverbios, vamos
a concluir que en TODAS las seis y aún siete cosas
que aborrece el Eterno, se encuentra Jesús.
Recordemos:
"Seis cosas aborrece el Eterno, y
aún siete abomina su alma: los ojos altivos, la
lengua mentirosa, los labios derramadores de sangre
inocente, el corazón que maquina pensamientos
inicuos, los pies presurosos para correr al mal, el testigo
falso que habla mentiras, y el que siembra discordia entre
hermanos"
(Prv 6:16-19).
1. Los ojos altivos, como
se mostró en la Observación #2.
2. La lengua mentirosa,
como se mostró en la posición de
Jesús de alentar y promover la observación
voluntaria del celibato en abierta oposición de la
declara ración del Eterno que dijo: "No es bueno que
el hombre esté solo" (Gen 2:18).
3. Los labios derramadores de
sangre, como se manifiesta claramente cuando
habló de los levitas y publicanos.
4. El corazón que maquina
pensamientos inicuos, como
claramente se manifestó ante Caifás el sumo
sacerdote, el cual ante la interrogante acerca de la
identidad de Jesús le preguntó: "…Te conjuro
por el D-os viviente, que nos digas si eres tu el Cristo, el
Hijo de D-os. Jesús le dijo: Tu lo has dicho; y
además os digo, que desde ahora, veréis al
Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de D-os, y
viniendo en las nubes del cielo." (Mat 26:63-64). Claramente
Jesús maquinaba su recompensa a cambio del supuesto
mérito de sus acciones y eso es un pensamiento
inicuo, porque aquel que se llega al Eterno, NO puede
hacerlo pensando darle nada a El primero para esperar
recompensa después. Increiblemente los seguidores de
Jesús llevan esperando por este regreso de
Jesús mas de 2,000 años a pesar de que esta
promesa Jesús la anunció como inmediata al
declarar "desde ahora" !
5. Los pies presurosos para correr al
mal, como escapó de haber sido apedreado.
Veamos la historia según el Evangelio de Juan:
"Yo y el Padre uno
somos. Entonces los judíos volvieron a tomar piedras
para apedrearle. Jesús les respondió: Muchas
buenas obras os he mostrado de mi Padre, ¿Por cuál de ellas me
apedreáis?" (Jn 10:30-32).
El que formó a Israel, le demandó a
SUS HIJOS ser modestos, humildes y expresarse sin
arrogancias. La posición de Jesús está
en clara oposición con la naturaleza demandada
previamente por D-os. Si Jesús fuese quien dice que
es <un hombre con un espíritu divino> entonces
Jesús hace a D-os mentiroso porque D-os NO es
hijo de hombre (Num 23:19) como se auto nombraba
Jesús a sí mismo como el "Hijo del Hombre", lo cual aparece ochenta
veces en los Evangelios.
"Le respondieron los
Judíos, diciendo: Por buena obra no te apedreamos, sino por la
blasfemia; porque tú siendo hombre te haces
D-os." (Jn
10:33)
Aquí los judíos le aclaran que el asunto
es la pretensión de Jesús de hacerse pasar por
D-os y NO ninguna otra cosa. En este momento
Jesús no puede echarse atrás, porque de lo
contrario se caería su argumento de que el es D-os.
Entonces se le ocurre citar la única palabra que
aceptarían los judíos: La Ley o La Torah. Eso
fue una genial defensa y como cualquier otro buen
Judío les contestó con otra pregunta. (Note
que el Evangelio de Juan tiene especial interés de
hacer creer que Jesús no es otro judío, ya que
la expresión Jesús y los judíos buscan
distanciar estos dos, pero la expresión <los
judíos> se repite destacadamente en este Evangelio
sesenta y tres veces!
"¿No
está escrito en vuestra ley: Yo dije, dioses
sois?" (Jn
10:34)
Aquí el Hijo de Mentira mintió,
porque esa expresión no se encuentra en el rollo de
la Ley, La Torah; sino en un Salmo: Salmo 82:6
! En este punto suponemos que los estudiosos estaban
tratando de recordar si la referencia era cierta o no, pero
sin un gran maestro o escriba entre ellos no era tarea de
unos segundos. Mirando la posible confusión causada
entre los fieles judíos, Jesús quiso asegurar
cubrir su carrera de huida y volvió a sugerirles que
la cita se encontraba en la Torah.
"Si llamó
dioses a aquellos a quienes vino la palabra de D-os (y la
escritura no puede ser quebrantada), (Jn 10:35).
Aquí procura ponerlos en ridículo.
¿Como es posible que la escritura fuera dada a tus
padres en el Sinaí y vosotros (sus hijos) no sepan
tal distinción otorgada por D-os mismo a vuestros
padres? Y como para fijar el argumento afirma que ellos NO
pueden proceder en contra de esta cita sin hacer a D-os
mentiroso, ya que claramente la escritura no puede ser
quebrantada o estar en contradicción consigo misma;
argumento que hemos venido demostrando a lo largo de esta
exposición. PERO la verdad es que Jesús
está mintiendo porque la cita que el utiliza de que
D-os llamo al pueblo dioses NO está en la Torah.
Jesús solo busca tiempo para escapar antes que ellos
concluyan que están siendo vilmente engañados.
Por eso ahora procura cerrar el argumento de su mentira
alegando de que si D-os hizo eso con los antiguos,
también lo puede hacer con el. Por eso vuelve a
preguntarles:
"Al que el Padre
santificó y envió al mundo, vosotros
decís: Tú blasfemas, porque dije: Hijo de D-os
soy" (Jn 10:36).
Jesús no solo muestra una TOTAL impiedad y una
TOTAL carencia del temor de D-os al fraguar semejante
mentira para poder escapar, sino que Jesús
también muestra que su padre, si es alguno es
Satanás padre de todas las mentiras. De aquí
en adelante el se apresura a escapar con un par de preguntas
mas, para no permitir la rápida conclusión a
la tesis inicial de que D-os llamó a gentes como si
fueran dioses en la Torah.
"Si no hago las obras
de mi Padre, no me creáis. Mas si las hago, aunque no
me creáis a mí, creed a las obras, para que
conozcáis y creáis, que el Padre está
en mí, y yo en el Padre" (Jn 10:37)
He aquí otra violación del código
Judío que busca confirmar la confusión en la
mente de los piadosos Judíos ya que desde el tiempo
de la salida de Egipto cuando los hechiceros de
Faraón hicieron los mismos milagros de Moisés,
el pueblo de Israel aprendió a NUNCA juzgar por lo
que se ve; sino por la fidelidad de la palabra de D-os, su
Torah. Los judíos para este momento están en
confusión y aunque procuran aprenderle para ganar
tiempo, sus dudas les hacen actuar torpemente. Jesús
aprovecha el momento y huye con su mentira presuroso a
llevarla al otro lado del Jordán.
"procuraron otra vez
prenderle, pero el escapó de sus
manos" (Jn
10:38).
Aquí exagera el escritor del Evangelio. Porque
habla de arresto cuando desde un inicio se hablaba de
ejecución por apedreamiento. Jesús estaba
claramente en las manos de los judíos, ya que hablaba
con ellos cara a cara. También aquí mismo
nos dice que el escapó, y nadie escapa si está
libre. Esta es una clara demostración de como se
manipula la opinión del lector no solo a
través de la expresión <los Judíos>, sino en el
más mínimo detalle como este.
"Y se fue de nuevo
al otro lado del
Jordán, al
lugar donde primero había estado bautizando Juan; y
se quedó allí" (Jn 10:39).
¿A cual lado del Jordán? Al lado donde
no estaban los Judíos (Al lado opuesto a Israel, al
territorio mejor conocido hoy como Jordania, donde los
Judíos no irían; es decir pasó la
frontera de aquellos tiempos y buscó refugio justo en
el mismo lugar donde bautizaba Juan. ¿Será por
accidente que llegó hasta allí o es que
buscaba nuevamente el bautismo del arrepentimiento que
enseñaba Juan?
6. El testigo falso que habla
mentiras. Este argumento quedó demostrado
varias veces en el argumento anterior; pero el argumento
más destacable y aún físico es la
porción proféticas de las palabras salidas de
su boca en forma de profecía. Prestemos
atención a las palabras de Jesús hacia el
crucificado junto a el que le pidió ser recordado
cuando viniera en su reino. Esta fue la afirmación
categórica de Jesús:
"Entonces
Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy
estarás conmigo en el Paraíso" (Luc
23:43).
Ahora Jesús muere y pasan 40 días y
entonces es que 'sube' al Padre, es decir ocurre la llamada
'ascensión'.
"A quienes
también, después de haber padecido, se
presentó vivo con muchas pruebas ineludibles,
apareciéndoseles por cuarenta días y
hablándoles acerca del reino de D-os. (Hch 1:3) … … y
habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue
alzado, y le recibió una nube que lo ocultó de
sus ojos" (Hch
1:9).
La primera pregunta en realidad es:
¿Mintió Jesús o no mintió cuando
dijo 'Hoy estarás conmigo en el Paraíso'? La
respuesta es SI, mintió.
La segunda pregunta es: Si mintió ante la muerte
no solo de el, sino la del otro que se crucificaba, ¿Se
le podrá creer algo a alguien que ni aún ante
la muerte deja de pecar y mentir? La repuesta es NO, no se
le puede creer nada.
Falso Profeta:
"Y cuando llegó
cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella,
diciendo: ¡Oh si también tu conocieses, a lo
menos en este tu día, lo que es para tu paz! Mas
ahora está encubierto de tus ojos. Porque
vendrán días sobre tí, cuando tus
enemigos te rodearan con vallado, y te sitiarán y por
todas partes te estrecharán, y te derribarán a
tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en
tí piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el
tiempo de tu visitación" (Luc 19:41-46).
"Cuando Jesús
salió del Templo y se iba, se acercaron sus
discípulos para mostrarle los edificios del Templo.
Respondiendo el les dijo: ¿Véis todo esto? De
cierto os digo, que no quedará aquí piedra
sobre piedra, que no sea derribada" (Mat 24:1-2).
Este es el problema: La ciudad de Jerusalem ha sido
aplanada varias veces a través de la historia, PERO
el muro de los lamentos, el muro oeste de la
construcción original del Templo que hizo
Salomón, en el cual bajó la Shejiná del
Altísimo, permaneció MILAGROSAMENTE intacto y
AUN perdura. Ese muro es el mismo en que altas
personalidades de la cristiandad han utilizado para colocar
sus oraciones escritas en papel. Ese muro no ha caído
para que quede como testigo de que Jesús habló
palabras suyas y NO del Eterno. El muro es la prueba
física de que Jesús NO es sino el
engañador! ¿Y cuál es el castigo que la
Torah ordena para el testigo falso? - la muerte!
"El
profeta que tuviere la presunción de hablar palabra
en mi nombre, a quien yo no le haya mandado a hablar, o que
hablare en nombre de dioses ajenos, el tal profeta
morirá. (Deu 18:20).
7. El que siembra discordia entre
hermanos, como se aclara perfectamente
Jesús cuando exigió los méritos para
saber si alguien es o no es un cristiano, es decir un
seguidor suyo:
"Y si alguno
viene a mí y no aborrece a su padre, y madre, y
mujer, e hijos y hermanos y hermanas, y aún
también su propia vida, no puede ser mi
discípulo"
(Luc 14:26).
"No penséis que
he venido para traer paz a la tierra; no he venido para
traer paz, sino espada. Porque he venido para poner
disensión al hombre contra su padre, a la hija contra
su madre y a la nuera contra su suegra y los enemigos del
hombre serán los de su casa. El que ama a padre o
madre más que a mí, no es digno de mí;
el que ama a hijo o a hija más que a mí, no es
digno de mí" (Mat 10:34-38).
Esta es una clarísima contradicción
con la Torah, ya que la Torah exige amar al prójimo,
no a odiarlo:
"No te
vengarás ni guardarás rencor a los hijos de tu
pueblo, sino amarás a tu prójimo como a
tí mismo. Yo el Eterno. (Lev 19:18).
También la Torah nos exige honrar a nuestros
padres:
"Delante de las canas te levantarás,
y honrarás el rostro del anciano, y de tu D-os
tendrás temor. Yo el Eterno. (Lev 19:32).
Finalmente fue la voz del Eterno y no la de un
ángel, la voz del Altísimo y no la de un
serafín la que se alzó como un trueno a todos
los hijos de Israel en el Monte Sinaí para decirles
los diez mandamientos. Entre ellos esta el de honrar a los
padres. Una clara indicación de que Jesús es
opuesto al Eterno.
"Honra
a tu padre y a tu madre, para que tus días se
alarguen en la tierra que el Eterno tu D-os te
dá"
(Ex 20:12)
IV. Conclusión
En conclusión, Jesús es el
mismo que los cristianos llaman <Anticristo> o
Anti-Mesías y es al mismo tiempo la
representación mas vívida de Satanás.
Un ejemplo de esta armonía es que al nacer el
niño fue adorado por magos. La magia y la
hechicería están condenadas por el Eterno
desde la Torah como prácticas detestables,
penalizadas con muerte y no admitidas entre los hijos de
Israel. La confirmación por lo tanto se concreta en
que Satanás NO puede, ni DESEA adorar y ofrecer
inciensos y regalos de simpatía al Eterno. LUZ y
tinieblas NO mezclan!
Son las enseñanzas de Jesús
las que frecuentemente utilizan recursos incompletos, citas
torcidas, erróneas referencias o implican
significados opuestos a la Torah. Sus enseñanzas
mezclan verdad y mentira con asombrosa irrespetuosidad e
infidelidad al Eterno. El testimonio del D-os verdadero se
disuelven en Jesús. Sus ideas parecerían
sugerir que todo ha cambiado, que D-os ha decidido tomar
otro rumbo. Que D-os es un ser totalmente trucos y hasta
falso, pero que el ha tomado el lugar y la autoridad del
trono de D-os. Si alguien diese este concepto por cierto
HARÍA a D-os imperfecto y mentiroso, ya que el ser
mas perfecto de lo perfecto tiene necesidad de un segundo
para completar su obra! Eso implica que el no es suficiente,
que el Eterno no es D-os. PERO deberíamos concluir
estos argumentos recordando que solo el Eterno es verdadero,
armonioso, consistente, de predecible justicia, Santo, puro
y fiel.
Es sorprendente que aquellos que creen
que Satanás tiene el poder de disfrazase por un
ángel de luz (2Co 11:13) sean al mismo tiempo los mas
inocentes de todos los hombres al pensar que ellos mismos no
pueden ser engañados por el amo y autor de toda
mentira. Aquel que tiene el declarado propósito de
oponerse a la original palabra de D-os, procura en realidad
sentarse en el Trono de D-os, haciéndose pasar por
D-os, como si el fuera Dios. El es el suplantador, el
engañador, el inefable hombre de mentira que procura
ser entronizado, adorado, alabado y bendecido en el lugar de
D-os. Casi a punto estuvo de alcanzar justamente esto cuando
vino al pueblo Judío. Si el pueblo Judío no ha
caído masivamente en el engaño no es por su
gran sabiduría, sino por su perseverante obediencia
al Eterno. Ha sido la disciplina diaria y la adherencia a la
Torah y no la sabiduría las que le han concedido no
caer en el engaño de los siglos! Para el pueblo
Judío la fidelidad a la Torah es tal que aún
si un ángel bajase visiblemente del cielo, haciendo
milagros y maravillas y enseñase contra la Torah,
éste también sería puesto a muerte.
¿Por qué? Porque el Eterno no puede proceder en
contra de si mismo!
No son ni fueron nunca los portentos y
los milagros personales o colectivos los que demostraron a
D-os al pueblo Judío" Porque D-os no necesita ser
demostrado al pueblo que recibió la Torah en el Monte
Sinaí. El mayor milagro de todos los milagros no es
una manifestación especial, ni sobrenatural, sino que
el hombre acutue y viva como Judío, rechazando la
apariencia y analizando los detalles palabra por palabra,
letra por letra y llegar sin emociones, sin
simpatías, y sin demostraciones extraordinarias a la
lealtad mas completa y firme que pueda alcanzar el hombre
hacia el Eterno. Es el estudio sistemático,
frió, y calculado, el que lleva al hombre a la
convicción de que ha creído lo correcto.
Conocer al Eterno NO es una experiencia efímera de la
vida, ni un atributo adquirido en un instante. Lo que vale
cuesta y lo que se adquiere con esfuerzo tiene valor. De
ahí que el Eterno nos enseñó a
analizar, pensar, discernir y validar todas nuestras
convicciones a través del aprendizaje. El ser humano,
hecho a imagen y semejanza de su creador, necesita
armonizar, comprender y colocar cada pieza de su fe en el
sitio que el como individuo entiende que le corresponde.
Para alcanzar ese estado se necesitan días de
estudio, disciplina, perseverancia, paciencia y
enseñanza.
"…leerás esta
ley delante de todo Israel a oídos de ellos.
Harás congregar al pueblo, varones y mujeres y
niños y tus extranjeros que estuvieren en tus
ciudades, para que oigan y aprendan, y teman al Eterno
vuestro D-os, y cuiden de cumplir todas las palabras de esta
ley; y los hijos de ellos que no supieron, oigan y aprendan
a temer al Eterno vuestro D-os…" (Deu 31:12-13)
La fe verdadera, aquella que resiste
todos los argumentos, está basada en convicciones y
no en accidentes. No es dada, ni llega, sino que se siembra,
se hace crecer y genera raíces en cada detalle
coherente que se analiza, y en cada contradicción
resuelta. La fé es resultado y no causa, consecuencia
y no origen, comienzo y no fin, fruto del esfuerzo
intelectual, paciente y sereno que se alcanza a
través del estudio y análisis de ideas
opuestas.
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